Las escenas en el video hicieron que Dafne se ruborizara. Sintió como si una bomba hubiera estallado en su mente. Extendió la mano para intentar agarrar el teléfono móvil, pero el hombre era alto y tenía brazos largos. Al levantar su brazo por encima de su cabeza, Dafne cayó en los brazos de Hans.
Sus acciones parecieron divertir a Hans, quien bromeó con un toque de burla:
—¿También fue un accidente?
El rostro de Dafne se puso completamente rojo...
—No fue intencional…
Hans la interrumpió, habla