Dafne no era una persona buena en justificarse, y tampoco le gustaba hacerlo. Sin embargo, finalmente decidió dar algunas explicaciones:
—No quise decir eso.
Hans se lastimó protegiéndola de un cuchillo y recibió doce puntos de sutura. Esto la conmovió y la hizo sentir un poco culpable.
Hubo un momento de silencio entre los dos. Sabiendo que Hans no confiaba mucho en ella, decidió decir más para mostrarle la sinceridad:
—No me importa pasar quince días más contigo. Puedo quedarme a tu lado hasta