En la sala de vigilancia del Grupo SY, Dafne y Celia observaban atentamente las grabaciones de seguridad. Aarón, quien estaba a su lado, se preocupó al enterarse de la situación:
—Si Hans se entera de esto, definitivamente no podrás salirte con la tuya.
Celia le dio un codazo en el pecho:
—¡Basta! No culpes a Dafne en este momento. Cállate un poco.
En realidad, a Dafne no le importaba el reproche de Aarón. Si no podía encontrar a Esperanza, se sentiría tan culpable hasta la muerte antes de que H