amaris entró agotada a su habitación, las encargadas de los bebés lo dejaron en una cuna cerca de su cama ambos ya estaban durmiendo.
amaris los vio llena de tristeza pues sabía lo que el futuro le pararía para ellos aunque no quisiera aceptarlo ellos serían Los herederos del reino y si ella no solucionaba los problemas que hacían el él se los heredaria a los hijos.
A las horas Dave se desliza suavemente hacia la habitación en penumbra, donde Amaris y los bebés duermen plácidamente. Con ternura