A medida que avanzaba la noche, Lexi y Eromaug continuaron su búsqueda de recuerdos en el pabellón iluminado por velas. Sin embargo, en un momento de introspección, un escalofrío recorrió la espina dorsal de Lexi, como una sombra súbita que se proyecta en medio de la luz.
Lexi, sorprendida por este sentimiento repentino, se apartó ligeramente de Eromaug, sus ojos reflejando una mezcla de desconcierto y temor. Una pregunta angustiante comenzó a formarse en su mente: ¿por qué este hombre, que se