La luz del nuevo día trajo consigo una sensación renovada de expectativa. Lexi se despertó con la esperanza de que el sol podría arrojar luz sobre las sombras de su memoria. La habitación estaba envuelta en una suave luminosidad, y por un momento, parecía que la respuesta estaba a punto de revelarse.
Eromaug, consciente de la intriga que envolvía a Lexi, la esperaba con una expresión que mezclaba paciencia y ansias de comprender. Se dirigieron juntos a un jardín trasero, un remanso de serenidad