67 Visita inesperada.
A pesar del apestado olor que reinaba por todo el lugar, Aurora logró rastrear las partículas del perfume que usaba Valka, así llegó a donde la mujer se encontraba. Se asomó a través de la reja, la luz del pasillo era insuficiente para ver con claridad. Sacó el manojo de llaves y comenzó a probar una por una en la cerradura mientras que las manos le tiemblan.
—¡Maldición! ¿Cuál es la llave? Continuó intentándolo, de pronto habló Valka.
—¿Quién está ahí?
Aurora no le contestó y continúan lo