—Vete Calíope, lo menos que necesito es que me estés aquí espiandome.
—No tienes que asesinar a Valka, mírala, ya está pagando todo lo que te hizo, si la matas descansará en el templo de los dioses, ¿no crees que merece estar en este horrendo lugar, aquí pagará todo el daño que causó a todos, no solo a ti, también engañó a Daren, hizo infeliz a Libeyka y a otros miembros de la familia.
—¡Libeyka es igual a ella!
—No tuvo elección. —Valka intervino.
—Él tiene razón, no tienes que matarme.