*—Callum:
Estaba tratando de decirse a sí mismo que todo estaría bien, pero cuando escuchó el timbre avisando que había llegado el servicio a domicilio, su cuerpo reaccionó con un escalofrío. Los sollozos le volvieron a subir a la garganta y no los pudo contener. Noah regresó rápido y se sentó junto a él. Lo rodeó con un brazo mientras Callum rompía en llanto de pura ansiedad. Lo sostuvo contra su pecho, acariciándole la espalda.
—Shh… tranquilo, Callum. Estoy aquí. No estás solo. Vamos