*—Callum:
Callum yacía sobre el pecho de Dominick, ambos desnudos, cubiertos de una fina capa de sudor y con la respiración aún agitada. Lo habían hecho dos veces más desde que llegaron al departamento, y él no podía creer que, tras tres días entregándose sin descanso, todavía tuvieran energía para seguir deseándose. Quizás no necesitaba suplementos para igualar el libido salvaje de su alfa. Quizás, simplemente, estaba hecho para él.
Sonrió con picardía y comenzó a frotarse contra Domini