*—Dominick:
Sin previo aviso, Dominick se abalanzó sobre Callum, atrapando sus labios en un beso feroz, desesperado.
Su boca sabía dulce, como un caramelo de miel con un toque embriagador, y eso solo avivó el fuego dentro de él. Callum jadeó, aferrándose a su chaqueta, tirando de él con fuerza, atrayéndolo más cerca, respondiendo con una intensidad que lo igualaba. Sus labios se entreabrieron y Dominick no perdió el tiempo; se adentró con su lengua, buscando la de su omega, iniciando una danza