Capítulo 50.

Capítulo 50

Arya.

Las palabras de Aric quedaron suspendidas en el aire como una sentencia de muerte. El pánico se propagó por el Gran Salón más rápido que el fuego.

Los nobles, que hace un momento disfrutaban de la opulencia del banquete, ahora se empujaban unos a otros buscando una salida.

Dorian no se movió. Sus ojos estaban fijos en el umbral por donde se habían llevado a Aric, y su mandíbula estaba tan tensa que creí que sus dientes se quebrarían.

—¡Caín! —rugió Dorian, su voz de Alfa imponiéndose sobre el desastre—. ¡Cierra las puertas! ¡Nadie sale de la mansión hasta que yo lo ordene!

Me acerqué a él, con el corazón martilleando contra mis costillas. Tomé a Kael y Elian de las manos; ambos estaban pálidos, asimilando que la "celebración" se había convertido en el inicio de una guerra.

—Dorian, ¿qué vas a hacer? —le pregunté, buscando su mirada.

Él se giró hacia mí. El brillo de deseo que había visto minutos antes se había extinguido, reemplazado por una frialdad que me dio escal
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP