Capítulo 33.
Capítulo 33
Arya.
—No he buscado a nadie, Dorian. No todos somos como tú, que necesita llenar el vacío de su cama con la primera persona que le jura lealtad —respondí, dándole la espalda para que no viera el temblor de mis manos.
Escuché su gruñido bajo, una mezcla de dolor físico y frustración. Él no creía mi respuesta, pero el cansancio del veneno finalmente le ganó la partida a su paranoia. Sus ojos se cerraron, aunque su mandíbula permaneció tensa.
Salí de la habitación casi corriendo, nece