Capítulo 36 —La paz era un lujo efímero
Narrador:
Todavía desnudos, todavía sin aliento, Roman la cargó entre sus brazos sin decir una palabra. Aylin rodeó su cuello, dejando caer la cabeza sobre su hombro, sonriendo contra su piel mientras él caminaba hacia el baño.
El agua caliente comenzó a correr mientras él la sostenía contra su pecho, y al entrar a la ducha, fue como si el mundo exterior desapareciera. Solo ellos, solo esa mezcla de ternura y deseo que quedaba flotando en el aire.
Roman to