Capítulos 37 —¡Ese pez está loco!
Narrador:
Desde la cocina de la casa de huéspedes, Natalia removía la olla con concentración mientras el aroma a mantequilla comenzaba a impregnar el aire. Las palomitas de maíz ya reventaban con ritmo constante, y ella calculaba que en un par de minutos estarían listas.
Al fondo, desde el salón, podía escuchar perfectamente las voces de Sofía y Mateo, los gemelos Adler, discutiendo, una vez más, sobre qué película animada ver primero.
—¡Yo dije que empezábamos