Capítulo 103 —La primera tarea
Narrador:
Mientras Roman sonreía, con la mirada brillando de ternura por el hijo que venía en camino, Aylin, acurrucada a su lado, aún sentía el corazón hecho un nudo. Los sentimientos se le cruzaban en el pecho como cuchillas: la muerte de su abuela, el milagro de una nueva vida, el cansancio, el dolor, la esperanza… un caos que apenas podía poner en palabras.
Pero en la mansión, las cosas se vivían distinto.
Eros estaba sentado en la cocina, en una de las sillas