Capítulo 104 —Digno heredero
Narrador:
El día era gris, con ese cielo encapotado que parecía presagiar problemas. Eros llegó al cementerio, acompañado por Leonardo y otros dos hombres. Vestía de negro, con gafas de sol, sin abrigo, como si el frío no le importara. Caminaba con pasos largos, decididos, y no necesitaba decir ni una palabra para que todos se apartaran a su paso.
El encargado del cementerio, un hombre mayor de gesto nervioso, lo esperaba junto a la oficina administrativa. Apenas lo