Un mismo ser...
En la habitación de Angya, el Alfa Angelino entraba observándola dormir, ella seguro que estaba agotada por lo que habían hecho. Y aunque deseaba tomarla de nuevo, no debía forzar su cuerpo.
El segundo Alfa Salvatore, se desvistió y se vistió con una pijama azul marino de pantalón y manga larga, la ventana estaba abierta y entraba el aire helado de la noche.
— Te dejaré descansar esta noche mi hermosa luna, pero dormirás abrazada a mí, a tu Alfa. — Angelino estaba muy posesivo. Había es