Salvando a los cachorros del beta Eduardo.
Cerca de la presa desbordada el Alfa Leonardo y el beta Patricio corrían de un lado a otro pero no encontraban por dónde poder cruzar, todo estaba inundado y la corriente era fuerte.
Los lobos eran fuertes y sabían nadar, pero la naturaleza era implacable, no les daba opciones de pasar al otro lado del camino.
Cada que intentaban hacer un movimiento tenían que retroceder o de lo contrario la corriente se los llevaría y morirían ahogados.
*Es imposible, no hay manera Leonardo*
— ¡Tend