No me decepciones más, Petya.
El rugido del poderoso rey, aterró a la loba Celia, se había pensado que sus planes estaban yendo como lo había pensado, más no contaba con que el mismo rey de reyes vendría a pedirle cuentas a su hermano.
— ¡No me voy a comer al cachorro, Leonardo, pero tú lo escuchaste, está diciendo que no soy lo suficientemente bueno para que mi luna me ame y no busque a otro lobo porque no la satisfago!
— Es un cachorro, no sabe lo que dice, pero sería bueno que te lo plantearas, porque parece que n