Los mafiosos conocen al fin a los Salvatore.
Por la tarde el rey recibió la dirección del lugar en el que se verían con los mafiosos italianos.
Damiano buscó el lugar y se dieron cuenta de que era un bar para caballeros, no les gustaba mucho la idea de ir ahí, pero ver y hablar, con esos mafiosos era imprescindible.
En sus habitaciones los lobos estaban terminando de vestirse, a Romano no lo habían invitado pero el escuchó todo y también se arregló, después de todo estaba casado con la prima de Alejandra, aunque no se soportará co