Leo ha encontrado a su luna.
Leonardo renegó bastante, no estaba de acuerdo con que su hija se le fuera tan pronto, había pensado que ella estudiaría una carrera y después viajarían por el mundo un par de años. Pero ese joven Alfa ya la estaba reclamando.
— Leonardo, impedir ahora que los chicos estén juntos solo sería retrasar lo inevitable. Su destino es estar juntos.
— No es tan sencillo ver que mi hija se me va, ella es tan jóven aún. No entiendo cuál es la prisa, ellos pueden esperar unos años más.
— Salvatore