La sorpresa que trae el bosque.
La rubia de cabellos largos y rizados, gritaba y lloraba aterrada, pensaba que la habían venido a buscar para matarla, o peor, para abusar de ella y después matarla.
— !No me mates, Roy, déjame ir, no me hagas daño, te lo ruego! ¡Yo... yo no puedo darte lo que quieres... no siento nada por ti, además tú... eres un asesino cruel y despiadado! Y... un día vas a pagar por todo lo que nos has hecho.
La jóven loba gritaba al aire, su voz era temblorosa, pero sacaba valor de su interior.
El