La ira del Alfa Salvatore.
El rey de reyes llegaba con toda su imponencia al hospital, observaba todo a su alrededor, así encontró al jóven guepardo que había sido el causante de toda la delicada situación, y por supuesto a su padre.
— ¡Papá, estás aquí, Lorenzo... tengo mucho miedo de que algo le pase, ese guepardo lo hirió a traición, es un miserable! — Aleska no se iba a callar lo que pensaba.
— ¡A ti no te enseñaron modales, loba, fue una pelea, Rayan la ganó, lo que pasa es que no aceptan perder!
(...)
Dent