Para el médico y la enfermera fue una sorpresa escuchar tal confesión, por supuesto que conocían a todos los estudiantes del prestigiado colegio. Aún así no tenían idea de lo que ellos eran.
Asintieron y se fueron con Lorenzo a uno de los quirófanos, tenían que hacer hasta lo imposible por salvar esa importante vida.
Leo entró, le habían pedido que esperara afuera, pero ya no pudo seguir en la sala de espera sin saber sobre el estado de su hermano, él vió a Joana en una camilla siento aten