El chantaje de la beta moribunda.
Mientras iba cayendo, la frágil luna no pudo hacer nada mas que cubrirse el abultado vientre. Pensaba en sus cachorros, en que estaban a nada de nacer. Pero que esa loba arpía quizás los mataría a todos incluida a ella.
Alejandra por cubrir su barriga recibió todos los golpes de la caída, había sido demasiado doloroso por unos momentos, sintió huesos romperse, sangre que salía caliente de su piel. Ella quería resistir, pedir ayuda, pero de pronto todo se puso negro y no supo más de nada.