Alejandra cuenta su verdad.
En el castillo del territorio Silver Wolf, Alejandra se recuperaba con su habilidad natural de loba, solo que no iba a ser tan rápidamente.
Los Alfas Salvatore se encontraban afuera de la enfermería esperando para pasar a verla.
— La cena ha llegado, luna, debe alimentarse bien para que se recupere más rápido.
— Gracias, pero no tengo apetito. Prefiero dormir un poco más.
— Alejandra, vas a comer. Piensa que entre más rápido te pongas bien, más rápido podrás ver a los cachorros. —