Mundo ficciónIniciar sesiónEl pitido del monitor cardíaco de Nicolás era una línea quebrada que luchaba por no volverse plana. En la habitación contigua, separada solo por una pared que parecía vibrar, el primer grito de agonía de Elara rasgó el aire.
Nicolás, con la cabeza echada hacia atrás y los ojos fijos en las luces del techo, sintió un espasmo en el pecho. Su sistema estaba fallando, un







