Mundo ficciónIniciar sesiónEl punto rojo bailaba sobre el esternón de Elara, una marca de muerte que latía al ritmo de su corazón desbocado. La Casa de Hierro, diseñada para ser inexpugnable, vibraba bajo el impacto de las ráfagas exteriores.
Alejandro entró por la puerta de seguridad, reventada por una carga de explosivos. Su rostro, mostraba su acostumbrada máscara de frialdad, que ahora se encontraba desencajada por una furia psicótica. El sudor le pegab







