El reloj marcó las 15:30 p.m. en el Corporativo Morgan, cuando Aaron salió de su oficina y se dirigió al despacho de Katerina. Al abrir la puerta, la encontró revisando unos documentos con evidente concentración, aunque sus mejillas aún conservaban un tenue rubor que la delataba, y dejaba en claro lo que había ocurrido en su oficina, la manera en la que le hizo el amor a su mujer. La imagen hizo que una pequeña sonrisa se dibujara en el rostro de Aaron, pero no mencionó nada al respecto.
—Es ho