Capítulo 95. El macho alfa.
Vincenzo apretó el agarre en su cabello.
Marian soltó un grito de dolor. Las lágrimas de rabia se acumularon en sus ojos. No iba a llorar. Se lo prometió a sí misma.
Él la empujó con violencia hacia atrás.
La espalda de Marian chocó brutalmente contra la pared de piedra. El impacto le cortó la respiración. Sus pulmones ardieron buscando aire. Su cabeza rebotó contra la roca.
Vincenzo no le dio tregua.
—Te voy a enseñar cuál es tu maldito lugar —gruñó él.
Avanzó un paso más. Su cuerpo macizo la