Capítulo 128. No es confiable.
—Siempre piensas... lo peor de mí —le reprochó Marian con desprecio—. Siempre te crees... el juez del mundo. Por eso me entregué a esa gente… para salvar a mi hijo. Tuve miedo… Fontana es un hombre cruel, malvado… no tienes idea del asco que me hizo sentir… cada vez que abusó de mí… durante el tiempo que me secuestró… Si aguanté fue por mi hijo… no tenía la culpa de… quién lo engendró. Lo quise proteger… porque Vincenzo era capaz de destruirlo. Recibí esa bala... por salvar a mi hijo y por salv