Capítulo 96. El disparo desgarrador.
El mafioso apenas vio el rostro manchado de polvo de Arturo antes del impacto.
Arturo cerró el puño derecho. El puño envuelto en el vendaje ensangrentado. La tela blanca ya estaba rígida por la sangre seca, pero no le importó el dolor de sus propias heridas. Todo su cuerpo se convirtió en un arma de destrucción.
Lanzó un golpe demoledor directo a la mandíbula de Vincenzo.
El impacto fue brutal. El sonido del hueso crujiendo resonó en la habitación por encima del ruido de los disparos del pasill