Capítulo 94. La furia del monstruo.
El helicóptero aterrizó con violencia en el patio de la fortaleza montañosa.
Vincenzo Fontana saltó al suelo de piedra antes de que las aspas se detuvieran por completo. Su rostro estaba desfigurado por la rabia. Caminó a zancadas, apartando a sus propios hombres a empujones. Nadie se atrevió a mirarlo a los ojos.
La furia le quemaba las venas. Arturo Zaldiviar lo había humillado.
El maldito contador le había apuntado a la cabeza. Se interpuso en su camino, retuvo a su hijo y lo echó de la isla