Capítulo 130. Hasta exorcizarme.
—Asegúrate de que Fernando no baje de la segunda planta —advirtió Arturo—. Mi hijo es un cabeza dura y, si se entera de que Elías está ahí adentro con el hermano de Vincenzo, va a bajar a tumbar la puerta a tiros. Cuida a Camelia. Estaré allá una vez den de alta a Marian.
Arturo cortó la llamada. Guardó el aparato en el bolsillo del pantalón y apoyó la nuca contra la pared clínica, esperando el desenlace en la isla.
Mientras tanto, en el salón principal de la residencia de los Zaldiviar, Lucian