Capítulo 57. Miedos infundados.
Marian salió al pasillo detrás del médico.
En cuanto la puerta se cerró, dejó de escuchar las voces de la habitación.
Y entonces el miedo regresó.
—Doctor...
El hombre levantó la vista de la carpeta.
—¿Sí, señora?
Marian tragó saliva.
—¿Qué era eso tan importante que quería hablar sobre la transfusión que le hizo a mi hijo?
El médico frunció ligeramente el ceño.
—Solo algunas cuestiones administrativas relacionadas con la donación y el historial médico familiar.
Ella no pareció escuchar la resp