Capítulo 13. La verdad que quema.
La madre de Fernando abrió la boca, sorprendida.
—Bueno… no. Yo soy su madre adoptiva. Pensé que Fernando te lo había contado. Es algo que nunca hemos escondido en la familia. Yo era prima de su padre biológico.
Camelia soltó una risa corta, sin humor. Se llevó la servilleta a la boca, aunque no tenía nada que limpiarse.
—Qué interesante —dijo, mirando a Fernando—. Resulta que hay muchas cosas que mi esposo se olvida de contarme. Dentro de eso, que él es adoptado.
Fernando levantó la vista. Sus