Capítulo 112. La orden en el hospital.
El teléfono satelital tembló en la mano de Fernando.
El muchacho cortó la llamada con Luciano. Su rostro perdió el poco color que le quedaba. Se arrancó la vía intravenosa del brazo izquierdo de un solo tirón. Las gotas de sangre roja mancharon las sábanas blancas de la camilla en la sala de curas del hospital.
—¡Señor Zaldiviar, quédese quieto! —gritó la enfermera, intentando sujetarlo por los hombros—. ¡Le acaban de coser de nuevo! ¡¿Acaso quiere que los puntos se le vuelvan a reventar?! ¿Se