Capítulo 105. La invasión a la villa.
El estruendo de un cristal rompiéndose sacudió la villa.
La puerta principal de roble macizo saltó en mil pedazos.
Tres guardias de Zaldiviar Corp cayeron al suelo de mármol del recibidor. Las armas de los mercenarios repicaron sobre la piedra. La sangre caliente salpicó las paredes blancas de la residencia.
Camelia retrocedió de golpe. Aferró el teléfono satelital contra su oreja y se cubrió el vientre con el brazo libre. El corazón le golpeaba las costillas con desesperación.
—¡Arturo! —gr