Capítulo 104. Un nuevo problema.
De repente, la máquina emitió un sonido diferente.
El pitido continuo se cortó en seco.
La línea verde horizontal dio un salto brusco hacia arriba.
Bip.
El cirujano abrió los ojos de par en par. Pasaron dos segundos eternos.
Bip.
El corazón de Marian dio un segundo latido. Lento. Débil. Pero real.
Bip.
Bip.
—¡Tiene ritmo! —gritó la enfermera, empujando su carrito de medicamentos—. ¡El pulso está regresando! ¡Sesenta sobre cuarenta!
El cirujano reaccionó de inmediato. Apartó a Arturo de un empuj