En otro lado, Miguel salía dispuesto a salir para encontrarse con Sofía luego de haber pasado una noche demasiado intranquila. En ningún momento pudo cerrar los ojos sin ver la imagen sonriente de ella; tenía la esperanza de que finalmente pudieran solucionar sus malentendidos.
Que ella aceptará su amor.
Cuando salía del hotel, alguien tomó su brazo y lo llevó a una esquina; cuando se dio cuenta, se trataba de Clara, que tenía los ojos llorosos, como si no hubiera parado de llorar desde la noc