CAPÍTULO 41: NO PUEDES SEGUIR SIENDO SU ESPOSA.
CAPÍTULO 41: NO PUEDES SEGUIR SIENDO SU ESPOSA.
Lana caminaba despacio junto a Fiodor, con la mirada fija en las paredes decoradas con retratos antiguos de la familia. Sin embargo, su atención se detuvo de golpe frente a un retrato en particular.
Era el de una mujer con cabello castaño que caía en suaves ondas y unos ojos marrones que parecían mirarla desde el lienzo. Su belleza era deslumbrante, y Lana no necesitó preguntar para saber quién era. Una punzada de emoción la recorrió mientras sus