Entre en el cuarto de baño para ducharme, ya que se estaba acercando la hora de que teniamos que marcharnos a la recepción en la que estábamos invitados Mark y yo, me duché tranquilamente, dejando que el agua golpeara mi cuerpo, para poder tranquilizarme después de escuchar lo que mi esposo me dijo, “”harás que te trate con dureza y coja lo que me pertenece a la fuerza”” esas palabras estaban martillando mi cabeza una y otra vez haciendo que pensara en, que si tenía un hijo de Mark, ya mi vida