Después de aquella noche en la que mi marido se emborrachó y vómito en nuestro cuarto de baño, dándose un golpe en la cabeza haciéndose una profunda herida que tardó en dejar de sangrar, nuestras vidas cambiaron mucho, Mark estaba más tiempo en casa, salíamos a cenar los dos solos, dando largos paseos por Nueva York después, abrazados, nos amábamos en la cama, con deseo y pasión, hasta mi vida cambio ya que caí en la cama con un fuerte resfriado y ya no pude darle el pecho a mi hijo, ya que ent