Me quedé mirando al suelo, apretando mis brazos contra mi pecho al sentir que Mark me descubrió haciéndome vulnerable y avergonzada, aunque no quería ni deseaba tener relaciones con mi esposo por lo que pasó en su despacho con Melisa
— Lo … siento Mark — le dije con una débil voz sin atreverme a mirar a mi esposo
— Entonces no vuelvas a tomarme por idiota, por favor — me exigio mi esposo
Asentí, sin atreverme a hablar a mi marido
—- Por suerte Sofía, hay muchas cosas que sí podemos hacer sin