La noche casi pasó volando, comimos, hablamos y conocimos a más gente por lo menos yo, que había ido pocas veces con Mark a algún evento. Cuando estábamos con otras personas, levanté mis ojos buscando a mi marido, cruzando los dos nuestras miradas, lanzandole yo un beso viendo-como me sonreía con su bonita sonrisa, acercándose poco después mi marido hasta donde yo estaba rodeando mi cintura con sus brazos y me besaba en mi hombro desnudo o en mi mejilla. Aunque de vez en cuando me fijaba en cóm