25. Odio
Confundida, totalmente contrariada a lo que alguna vez pudiese haber pensado, Scarlett centellea sus largas pestañas claras con la mirada de Gerald todavía en ella. Sus manos enormes aferrándola, el poder que tiene cada vez que le roba el aliento con una mirada, su voz rasposa que en vez de ser cuchillos ahora es una caricia inconfundible. No debería estar confundida, ni tampoco angustiada de que sus palabras o el simple toque le produzcan algo.
Scarlett se remueve en sus brazos e intenta escap