La visita a su abuela, la había renovado, ella le recordaba a su madre, y haber recibido sus mimos, fue como una cura para su alma. Tras confirmar que la salud de su abuela era estable y que los gastos del tratamiento estaban cubiertos, Gracia dejó la mitad de sus últimos ahorros en el hospital, quería asegurarse de que todo seguiría marchando en orden.
Al salir, miró su telefono, frunció el ceño al no ver una sola llamada de su padre, ni ningún mensaje reprochándole como siempre, lo volvió a