Gracia regresó al vestíbulo. Maximilien la esperaba y no pudo evitar recorrerla con la mirada de arriba abajo. El vestido le quedaba perfecto; esa noche, lucía simplemente espectacular.
Durante el trayecto a la fiesta apenas intercambiaron palabras, pero una vez en el evento, el ambiente la animó. Maximilien no escatimaba en presentarla con todos como su esposa, lo que le generaba cierta seguridad. Incluso la presentó a Caleb, su mejor amigo, quien se mostró sorprendido al verla.
—Gracia —dijo