64. El caluroso reencuentro Florencia y Fabio
Después de la salida de Priscila de la mansión, Ginevra también se marchó sin decir nada, tomando por sorpresa y preocupación a Marcello al enterarse.
— ¿Entonces no sabes a dónde fue? — preguntó Marcello al Remo, quien lo había puesto al tanto esa tarde.
Remo negó.
— Es muy probable que haya vuelto a casa con su padre.
— No, no…
— ¿Qué pasa, Marcello? ¿Por qué te inquieta tanto?
— Ginevra no puede volver a casa de su padre, no si este se entera de que…
Remo entornó los ojos ante el silencio.
—